Los ojos de datos

Last Updated: 27/07/2026By Tags:

De un tiempo a esta parte surge otra de las palabras de moda en la actualidad de la gestión sanitaria que, como suele pasar en este tipo de expresiones, dura más o menos tiempo, pero es reemplazada por otra que pretende ser lo máximo…, aunque sea más de lo mismo.

Hoy me voy a referir a la gobernanza.

La gobernanza, en sanidad, se puede definir como el proceso mediante el cual las instituciones y los actores del sistema de salud, toman decisiones, establecen políticas y gestionan recursos, para asegurar una atención sanitaria de calidad, eficiente, equitativa y sostenible.

En su reciente y brillante visita a nuestro país, el Papa León XIV, nombró la importancia de este concepto como un modelo de liderazgo entendido de forma similar a los de servicio, participación y búsqueda, de forma conjunta, fundamentándose en la doctrina social del bien común.

En síntesis, la idea de gobernanza de la Iglesia católica puede resumirse como aquella que ejerce la autoridad como servicio, promueve la participación y la subsidiariedad, toma decisiones mediante el diálogo y orienta toda acción al bien común y a la dignidad de la persona.

Este enfoque tiene aplicaciones tanto en la Iglesia como en la Administración Pública, las empresas y la gobernanza de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial.

En todas las instituciones, ya sean públicas o privadas, debe existir este máximo responsable, y digo máximo porque puede equivaler a un ministro o a un gerente, siempre y cuando tengan poder decisorio y no solo formen parte de un grupo de profesionales que participan en tomas de decisiones.

Porque, para tomar decisiones generales, hace falta considerar todos los agentes intervinientes, y las únicas personas dotadas con ese privilegio (aunque solo sea por posición en el organigrama), son los gerentes.

Por esto me resulta chocante cuando, sobre todo en la industria farmacéutica, hay responsables de gobernanza, relaciones institucionales y corporativas, RSC, compliance o ética, que muestran su pomposidad cuando lo que se está produciendo, quizás, es una erosión del papel del jefe (ministro o gerente), o una delegación de funciones.

Es un procedimiento parecido al que sucedió, por ejemplo, con la figura de market access hace años, en vez de las grandes y costosas estructuras de visitadores médicos que existían.

En plan broma diré que, afortunadamente, ya casi nadie utiliza tarjetas de visitas (yo sí), porque serían incapaces los responsables de gobernanza de meter en una tarjeta de tamaño normal el contenido de lo que se empeñan en mostrar con todo de lo que son responsables…así es este sector lleno de egos para todos…

Moraleja: hasta el momento no he descubierto nada. Los responsables de gobernanza de cualquier entidad tienen un puesto muy importante en las organizaciones, pero no suponen, a mi modo de ver, casi ninguna novedad a las actividades de siempre, salvo las que va marcando la actualización de cada responsabilidad y el empuje personal.

A no ser que les surja la gran oportunidad de su carrera profesional, imbuirse en un aspecto tan importante como el de ser garantes de algo clave en estos momentos: los espacios de datos.

La gobernanza de los espacios de datos en la sanidad española constituye uno de los elementos fundamentales para garantizar el aprovechamiento seguro, eficiente y ético, de la información sanitaria en un contexto de creciente digitalización.

Los espacios de datos pueden definirse como los entornos organizativos y tecnológicos que permiten compartir, acceder y reutilizar datos entre diferentes actores, bajo unas reglas comunes de interoperabilidad, seguridad y confianza.

En el ámbito sanitario, estos espacios adquieren una relevancia especial, debido al carácter sensible de la información clínica, y a su enorme potencial para mejorar la asistencia, la investigación biomédica y la gestión de los sistemas de salud.

La gobernanza de los espacios de datos en la sanidad española constituye uno de los elementos fundamentales para garantizar el aprovechamiento seguro, eficiente y ético de la información sanitaria en un contexto de creciente digitalización.

En España, la gobernanza de los espacios de datos sanitarios se encuentra condicionada por un marco normativo multinivel que integra disposiciones europeas, nacionales y autonómicas. Ellas establecen los principios que deben regir el tratamiento de los datos sanitarios, tales como la licitud, la transparencia, la minimización de datos, la limitación de la finalidad y la responsabilidad proactiva de las organizaciones.

Uno de los principales retos de la gobernanza deriva de la estructura descentralizada del Sistema Nacional de Salud. Las competencias sanitarias están transferidas a las comunidades autónomas, lo que ha favorecido el desarrollo de múltiples sistemas de información con distintos niveles de madurez tecnológica, y diferentes modelos de gestión de datos.

Aunque esta descentralización ha permitido adaptar los servicios a las necesidades territoriales, también ha generado dificultades para la interoperabilidad y el intercambio homogéneo de información. Por ello, la gobernanza de los espacios de datos debe promover mecanismos de coordinación que permitan integrar datos procedentes de hospitales, centros de atención primaria, laboratorios, organismos públicos y entidades de investigación.

«La interoperabilidad constituye uno de los pilares esenciales de esta gobernanza»

La interoperabilidad constituye uno de los pilares esenciales de esta gobernanza. No basta con que los datos estén disponibles; es necesario que puedan ser comprendidos y utilizados de forma coherente por diferentes sistemas. En este sentido, España ha impulsado diversas iniciativas orientadas a la adopción de estándares comunes, como la historia clínica digital interoperable y la receta electrónica interoperable. Estos instrumentos facilitan la movilidad de los pacientes y la continuidad asistencial, además de sentar las bases para futuros espacios de datos de ámbito nacional y europeo.

Otro aspecto central es la definición de roles y responsabilidades. La gobernanza requiere identificar claramente quién genera los datos, quién los custodia, quién puede acceder a ellos y bajo qué condiciones. Los servicios regionales de salud, los profesionales sanitarios, los investigadores, las empresas tecnológicas y los propios pacientes forman parte de un ecosistema complejo donde deben existir mecanismos de supervisión y rendición de cuentas. En este contexto, cobra especial importancia el principio de soberanía del dato, que busca garantizar que las personas mantengan un control efectivo sobre la utilización de su información sanitaria.

La seguridad y la confianza representan igualmente elementos clave. Los espacios de datos sanitarios deben incorporar medidas avanzadas de ciberseguridad, control de accesos, anonimización y seudonimización, para reducir los riesgos asociados a accesos no autorizados o brechas de seguridad. La confianza ciudadana resulta imprescindible para el éxito de cualquier iniciativa de compartición de datos, ya que la percepción de un uso inadecuado podría limitar la disposición de los pacientes a permitir el aprovechamiento secundario de su información.

Finalmente, la gobernanza de los espacios de datos en la sanidad española debe orientarse a maximizar el valor social de los datos. La reutilización de información sanitaria puede impulsar la investigación biomédica, el desarrollo de la medicina personalizada, la vigilancia epidemiológica y la planificación de políticas públicas más eficaces.

Sin embargo, estos beneficios solo podrán alcanzarse mediante modelos de gobernanza transparentes, participativos y alineados con los principios éticos y jurídicos que protegen los derechos de los ciudadanos. De este modo, los espacios de datos se convierten en una herramienta estratégica para la transformación digital y la sostenibilidad futura del sistema sanitario español.

La gobernanza de los espacios de datos sanitarios en el ámbito de los ensayos clínicos se ha convertido también en un elemento estratégico para impulsar la investigación biomédica y acelerar el desarrollo de nuevas terapias. Los espacios de datos permiten compartir información clínica, genómica, epidemiológica y procedente de la práctica asistencial entre hospitales, centros de investigación, empresas farmacéuticas y organismos reguladores, siempre bajo marcos de confianza, seguridad y cumplimiento normativo. Su correcta gobernanza resulta esencial para garantizar la calidad de los datos, la protección de los derechos de los pacientes y la generación de evidencia científica fiable.

La creciente digitalización del Sistema Nacional de Salud y las iniciativas vinculadas al Espacio Europeo de Datos Sanitarios están favoreciendo la creación de infraestructuras que facilitan el acceso a datos de alta calidad para la investigación clínica.

Uno de los principales desafíos en España es la coordinación entre las comunidades autónomas, que gestionan sistemas de información sanitarios heterogéneos. Esta fragmentación puede dificultar la interoperabilidad y el intercambio eficiente de datos entre instituciones participantes en ensayos multicéntricos. Por ello, los modelos de gobernanza deben promover estándares comunes, mecanismos de acceso armonizados y procedimientos transparentes para la reutilización secundaria de los datos con fines de investigación.

La experiencia internacional muestra que el éxito de los espacios de datos en ensayos clínicos depende de la existencia de estructuras de gobernanza sólidas que definan responsabilidades, criterios de acceso, estándares de calidad y mecanismos de auditoría. Asimismo, la participación de los pacientes y la transparencia sobre el uso de los datos son factores esenciales para generar confianza social. En este contexto, España avanza hacia modelos más integrados y alineados con las estrategias europeas, con el objetivo de aprovechar el potencial de los datos sanitarios para mejorar la investigación clínica, acelerar la innovación terapéutica y fortalecer la competitividad científica del país.

Del buen trabajo de los responsables de gobernanza dependerá que se consiga.

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