El Día de la Voz se celebra el 16 de abril en todo el mundo y suu objetivo es concienciar sobre el impacto de los trastornos de la voz y la necesidad de acudir al médico cuando indican una posible patología. En España, el representante del Día de la Voz es la SEORL-CCC, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cáncer de Cabeza y Cuello, que ha elegido como lema este año Escucha Mi Voz. Con él quiere dar a conocer la importancia de la voz en la comunicación y las posibilidades de la Inteligencia Artificial (IA) para ayudar a los pacientes a ser escuchados, incluso aquellos que tienen mermadas sus capacidades fonadoras.
En la presentación del Día de la Voz se presenta una iniciativa de la startup Llamalítica, basada en IA, que reconoce la voz de los pacientes con dificultades para comunicarse, como los laringectomizados, y la convierte en información útil para la historia clínica electrónica. De ese modo, el profesional sanitario puede mirar a los ojos del paciente sin tener que teclear ante la pantalla y sin que parte de la conversación clínica se pierda en malentendidos y palabras no escuchadas.
Los sistemas de transcripción asistida por IA permiten a los profesionales sanitarios centrarse más en el paciente, mejorando la atención y la cercanía en la consulta, uno de los objetivos de la iniciativa Mírame a los Ojos, que estamos poniendo en marcha desde el Instituto #SaludsinBulos. Estas herramientas no solo transcriben la consulta, sino que también seleccionan y priorizan la información clínica más relevante, reduciendo la redundancia y facilitando la extracción de datos útiles para el profesional sanitario, sin necesidad de revisar largas transcripciones. También ayudan al diagnóstico y tratamiento a partir de las guías clínicas a las que están conectadas.
Una revisión de estudios publicada en Frontiers of Psychiatry revela que las pantallas en la consulta pueden puede interferir negativamente en la interacción entre profesionales de la salud y pacientes al limitar el contacto visual. Esta falta de contacto puede hacer que el paciente se sienta ignorado o menos valorado, afectando la calidad de la comunicación.
‘La necesidad de ingresar datos en el ordenador durante la entrevista clínica también puede provocar pausas o interrupciones en la conversación’
La necesidad de ingresar datos en el ordenador durante la entrevista clínica también puede provocar pausas o interrupciones en la conversación, alterando el flujo natural del diálogo y limitando la expresión de preocupaciones por parte del paciente.
Otra desventaja del uso de ordenadores o tablets en la consulta es que obstaculizan la comunicación no verbal y eso es válido en ambas direcciones: ni el profesional sanitario recibe toda la información de la comprensión y estado de ánimo del enfermo, ni este último percibe si el clínico le está prestando atención o si existe algún elemento de la comunicación verbal que trata de enfatizar con las expresiones faciales o la mirada.
Además, se ha demostrado que intentar escuchar al paciente mientras se ingresa información con un teclado puede aumentar la carga cognitiva del profesional sanitario, lo que podría conducir a errores en la documentación o en la interpretación de la información proporcionada por el paciente.
Estos perjuicios se agravan en el caso de personas con dificultades para comunicarse, bien porque su función fonadora está dañada o porque su lenguaje resulta difícil de comprender para el profesional sanitario, sea por proceder de diferente extracto cultural o idioma nativo.
La tecnología ha deshumanizado muchas consultas al imponer pantallas como una barrera entre profesionales y pacientes, pero también puede ayudar a poner en el foco del diagnóstico y el tratamiento algo tan humano, tan rico en información, como la mirada y la voz.