One Health, eje estratégico para la salud del futuro
Expertos de la Comunidad de Madrid y miembros del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), que coordina la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), analizan el presente y el futuro del enfoque One Health, con especial atención a la lucha frente a las resistencias antimicrobianas, la vigilancia epidemiológica y la coordinación entre salud humana, sanidad animal y medio ambiente.
La salud humana, la sanidad animal y la protección del medio ambiente ya no pueden entenderse como ámbitos independientes. La aparición de enfermedades emergentes, el incremento de las resistencias a los antimicrobianos, la seguridad alimentaria o el impacto del cambio climático han puesto de manifiesto la necesidad de adoptar un enfoque global para proteger la salud.
Bajo esta premisa, New Medical Economics celebró en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid el grupo de trabajo y debate “One Health: retos sanitarios presentes y futuros”, un encuentro que reunió a responsables de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y destacados expertos para analizar los principales desafíos que marcarán la evolución de la salud pública durante los próximos años. La jornada contó con la colaboración de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y el patrocinio de Bidafarma y Pfizer.
La inauguración corrió a cargo de José María Martínez García, presidente de New Medical Economics, quien destacó que la experiencia de los últimos años ha demostrado que “la salud humana no puede entenderse de manera aislada”, ya que está estrechamente vinculada a la salud animal y al estado del ecosistema. En este sentido, defendió el enfoque One Health como una visión integradora que permite responder de forma coordinada a amenazas como las resistencias antimicrobianas, las zoonosis o la seguridad alimentaria.
La cooperación como base de la salud pública
La conferencia inaugural corrió a cargo de Elena Andradas Aragonés, directora general de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, quien subrayó que la cooperación intersectorial ya forma parte del ADN de la salud pública. Según explicó, los equipos actuales integran médicos, enfermeras, veterinarios, farmacéuticos, biólogos, bioinformáticos, estadísticos y otros profesionales que trabajan conjuntamente con universidades, ayuntamientos, laboratorios y organizaciones de consumidores para dar respuesta a los nuevos retos sanitarios.
Andradas señaló que la Comunidad de Madrid está impulsando importantes inversiones en transformación digital para integrar la vigilancia de la salud humana, animal y medioambiental mediante sistemas de información cada vez más avanzados, apoyados incluso en herramientas de inteligencia artificial. “La vigilancia no consiste solo en monitorizar datos; sirve para actuar y tomar decisiones”, afirmó, destacando que disponer de información en tiempo real permitirá responder con mayor rapidez ante posibles amenazas sanitarias.
La directora general repasó además el trabajo desarrollado dentro del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), recordando que desde su creación en 2014 quedó patente que la lucha contra las resistencias solo podía abordarse mediante la colaboración entre sanidad humana y animal. También puso en valor la red madrileña de vigilancia microbiológica, la monitorización de resistencias en alimentos y la actualización constante de las guías clínicas para adecuar los tratamientos a la evolución de las bacterias resistentes.
One Health: mucho más que un concepto
La sesión estuvo moderada por José María Martínez García, presidente de New Medical Economics, y contó con la participación de Ricardo Carapeto García, jefe del Área de Seguridad Ambiental del Departamento de Medicamentos Veterinarios de la AEMPS y coordinador de Medioambiente del PRAN; Reyes Castillo Vázquez, coordinadora adjunta de Salud Humana del PRAN; Marta Gallego Romero, subdirectora general de Inspección y Ordenación Farmacéutica de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid; Susana Jiménez Bueno, jefa del Área de Vigilancia y Control de Enfermedades Transmisibles de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid; Cristina Muñoz Madero, jefa del Área de Pre-Clínica y Clínica del Departamento de Medicamentos Veterinarios de la AEMPS y coordinadora de Veterinaria del PRAN; María Teresa Palomino López, jefa del Área de Gestión y Evaluación de Riesgos Alimentarios de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid; y Alberto Pardo Hernández, subdirector general de Calidad Asistencial y Seguridad del Paciente de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
Para Alberto Pardo Hernández, subdirector general de Calidad Asistencial y Seguridad del Paciente de la Comunidad de Madrid, el enfoque One Health permite identificar todas las causas implicadas en las resistencias antimicrobianas y actuar sobre ellas de forma coordinada. “Identificar las causas es necesario, pero no suficiente; hay que actuar en todos los niveles”, señaló. Además, defendió que el cambio pasa también por modificar la cultura de las organizaciones y fomentar el uso adecuado de los antibióticos.
Desde la perspectiva de la seguridad alimentaria, María Teresa Palomino López, jefa del Área de Gestión y Evaluación de Riesgos Alimentarios de la Comunidad de Madrid, defendió la necesidad de integrar la información procedente de salud humana, sanidad animal, alimentación y medio ambiente para anticiparse a la aparición de bacterias resistentes. Explicó que la Comunidad de Madrid desarrolla programas de vigilancia armonizados con la Unión Europea que permiten monitorizar microorganismos como Salmonella, Campylobacter o Escherichia coli, además de ampliar voluntariamente estos controles mediante convenios con universidades y nuevos estudios sobre reservorios de resistencia.
Por su parte, Cristina Muñoz Madero, jefa del Área de Preclínica y Clínica del Departamento de Medicamentos Veterinarios de la AEMPS y coordinadora veterinaria del PRAN, definió One Health como “un ejercicio de humildad”, ya que obliga a reconocer que ninguna disciplina dispone por sí sola de todo el conocimiento necesario para afrontar este problema.
Destacó además uno de los grandes logros alcanzados por el PRAN en el ámbito veterinario: la reducción del 70% del consumo de antibióticos entre 2014 y 2024 gracias a la colaboración voluntaria de todos los sectores implicados. Según explicó, el éxito se ha basado en la prevención, la comunicación y el reconocimiento del trabajo realizado por los profesionales.
Más vigilancia y mejor coordinación
Otro de los grandes ejes del debate fue la vigilancia epidemiológica.
Susana Jiménez Bueno, jefa del Área de Vigilancia y Control de Enfermedades Transmisibles de la Comunidad de Madrid, recordó que las resistencias afectan tanto a personas como a animales y que los mecanismos de aparición son comunes. Alertó sobre el incremento de bacterias multirresistentes, especialmente las enterobacterias productoras de carbapenemasas, y defendió la necesidad de desarrollar plataformas que integren datos microbiológicos, epidemiológicos y farmacológicos en tiempo real para facilitar la toma de decisiones.
En la misma línea, Reyes Castillo Vázquez, coordinadora adjunta de Salud Humana del PRAN, recordó que Europa ha fijado objetivos muy ambiciosos para 2030 en materia de reducción del consumo de antimicrobianos y disminución de bacterias resistentes. Aunque reconoció los avances logrados durante los últimos años, advirtió de un ligero incremento del consumo tras la pandemia y defendió seguir impulsando los Programas de Optimización del Uso de Antimicrobianos (PROA), actualizar permanentemente las guías terapéuticas e interoperabilidad de la información para el trabajo conjunto entre profesionales.
Desde el ámbito medioambiental, Ricardo Carapeto García, jefe del Área de Seguridad Ambiental del Departamento de Medicamentos Veterinarios de la AEMPS, puso el foco en la necesidad de conocer mejor el papel que desempeña el medio ambiente en la propagación de los genes de resistencia. A su juicio, identificar qué factores ambientales tienen mayor impacto permitirá desarrollar estrategias más eficaces y coste-efectivas para reducir este problema sanitario.
Por su parte, Marta Gallego Romero, subdirectora general de Inspección y Ordenación Farmacéutica de la Comunidad de Madrid, reivindicó el papel de la inspección farmacéutica para garantizar el uso racional de los antibióticos. Explicó que el seguimiento de la trazabilidad del medicamento, la supervisión de las prescripciones y el control de la dispensación constituyen herramientas fundamentales para evitar un uso inadecuado de estos tratamientos.
La comunicación y la cultura sanitaria, retos pendientes
Los expertos coincidieron en que los avances científicos deben ir acompañados de una mayor concienciación social.
Cristina Muñoz Madero recordó que todavía persisten falsas creencias sobre los antibióticos y defendió reforzar la educación sanitaria para que la población comprenda que estos medicamentos no sirven para cualquier infección y que las resistencias afectan al conjunto de la sociedad.
En la misma línea, Alberto Pardo insistió en que el verdadero cambio pasa por transformar la cultura tanto de los ciudadanos como de los profesionales y de las propias organizaciones sanitarias, fomentando un uso adecuado de los antibióticos y abandonando prácticas asistenciales de bajo valor.
Como conclusión del encuentro, todos los participantes coincidieron en que el futuro de la estrategia One Health pasa por reforzar la coordinación entre administraciones, integrar los sistemas de información, compartir los datos procedentes de salud humana, animal y medioambiental y consolidar una cultura de colaboración permanente.
Solo desde ese enfoque integral, señalaron, será posible anticiparse a las amenazas sanitarias, preservar la eficacia de los antimicrobianos y garantizar una respuesta más efectiva frente a los desafíos presentes y futuros.
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