Un grupo de investigadores de Ingeniería biomédica de la Universidad CEU San Pablo están desarrollando una plataforma de telemonitorización capaz de evaluar el estado de salud de un paciente crónico a partir de la medición de parámetros fisiológicos del paciente. Algoritmos de machine learning examinarán estos parámetros fisiológicos para identificar deterioros en la salud del paciente, incluso antes de que estos lleguen a ser sintomáticos. Así, cuando se identifiquen, se le podrá proponer acciones correctivas y terapias al paciente. El resultado final es un modelo de medicina proactivo: no es el paciente el que tiene que acudir al hospital cuando se siente mal; sino que los profesionales de la salud contactarán al paciente antes de que se sienta mal para evitar llegar a la fase aguda de la enfermedad.

Como señala el director del Grado en Ingeniería Biomédica de la Universidad e investigador principal del proyecto, Abraham Otero, “emplear un modelo de salud reactivo será fundamental en el futuro para que los sistemas de sanidad nacionales puedan soportar los costes derivados de cuidar a una población cada vez más envejecida”. En 2050 en España el 36% de la población tendrá 65 o más años; esto quiere decir que “en poco más de una generación se duplicará la población anciana del país, y el actual modelo de salud no será viable en ese escenario, de ahí la importancia del proyecto que estamos desarrollando”, añade.

 

La plataforma constará de una camiseta que permitirá monitorizar los parámetros fisiológicos que sean relevantes para la patología del paciente. Estos parámetros eran transmitidos a través de Internet al servidor, donde serán analizados por algoritmos de machine learning. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha otorgado una nueva concesión a los profesores de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad CEU San Pablo implicados en este proyecto con el fin de llevar a cabo este proyecto.

Esta investigación pretende pasar de un modelo de atención sanitario fuertemente reactivo a uno proactivo. Hoy en día, cuando un paciente tiene algún tipo de dolor o molestia ¿Qué suele hacer? Salvo que la molestia sea muy fuerte, inicialmente espera a ver si se le pasa. Sólo si esta molestia es muy fuerte, o perdura mucha en el tiempo, pide una cita y acude al médico. Sin embargo, la patología subyacente a esos síntomas podría haber comenzado días, semanas, e incluso en ocasiones años (esto no es raro que suceda con el Síndrome de Apnea del Sueño) antes de que el paciente comience a tener las molestias.

De haberse identificado esa patología de un modo más temprano, es posible que, con meros cambios en el estilo de vida o con un tratamiento mucho menos agresivo, se hubiese podido evitar que la patología llegase a la fase sintomática (“dolor”). Esto redunda en una mayor calidad de vida para el paciente, ya que conseguimos gestionar su patología en una etapa más temprana, sin que le llegue a causar molestias. Pero, además, puede acarrear una reducción de costes para los sistemas de sanidad, ya que se evita que el paciente tenga que ser tratado en la fase aguda de la enfermedad y requiera de tratamientos más complejos y prolongados.