¡A Ceuta de vacaciones! Porque el saber cuidar de los nuestros, también son cuidados comunitarios

Last Updated: 14/09/2026By Tags:

El título que propongo para nuestro artículo de opinión tras el periodo del verano no es una broma, con la que está cayendo sería demasiado pesada.

Hoy para nuestra sección de gestión enfermera, he decidido traer a los lectores una propuesta de cuidado comunitario, ¿por qué no? Propongo otra manera de hacer un cuidado comunitario, basada en el cuidarnos y en el cuidar del otro. Además, se trata de una actividad que todos nosotros podemos practicar, demostrando que los ciudadanos corrientes sabemos estar, a veces mejor que quien tiene la obligación de hacerlo.

Mi propuesta es un planteamiento de promoción del autocuidado visitando y acompañando a los ceutíes como turistas. Así será un merecido descanso para nosotros mismos y también para aquellos que nos acogerán unos días, si decidimos ir a pasar un puente, un fin de semana largo o esas minivacaciones que todavía nos quedan, visitando la ciudad de Ceuta.

De esta manera cada uno nos reconoceremos por saber estar y nos haremos visibles con esa famosa presencia cuidadora característica de las enfermeras, cerca de aquellos ciudadanos que hoy se sienten solos.

Proponemos desplazarnos unos días para conocer esta maravillosa ciudad y también quitarnos ese regusto amargo, producido por las imágenes que estamos viendo en la televisión desde el mes de julio. Se trata de viajar a Ceuta, lo que nos dará la oportunidad de poder apoyar a una maravillosa ciudad, hospitalaria, con gente estupenda a la que le encantará recibirnos como turistas. Y de paso, por qué no, con nuestra presencia, ser también cuidadores, para hacer sentir a los ceutíes lo que es una realidad, que son imprescindibles para entender a un país de la Unión Europea, nuestro país que es España.

‘Si queremos ayudar a Ceuta hay que ir allí’

Con esta pequeña acción que os propongo, la de visitar Ceuta en cualquiera de los puentes que todavía tenemos por delante o consumiendo esos días de vacaciones, que todavía no hemos planificado, podremos hacer saber a los ceutíes que todos los ciudadanos españoles estamos en Ceuta, que amamos Ceuta y que necesitamos a Ceuta y a también a Melilla. Claro que sí, porque todos somos españoles, y, por tanto, que esta propuesta no es otra cosa que la promoción del valor de nuestros paisajes, nuestra gastronomía, nuestros monumentos, en definitiva, nuestro maravilloso país.

Tras el cierre de la frontera por Marruecos, el comercio se desplomó y ahora su economía depende en gran parte del turismo. Depende por tanto de nosotros, si queremos ayudar a Ceuta hay que ir allí.

Un dato que igual nos ayuda a decidir: solo alrededor de 74.000 viajeros acuden anualmente a Ceuta, y una cifra similar a Melilla, según los registros de la Encuesta de Ocupación Hotelera del INE, con una estancia media que no alcanza los dos días por visitante.

Queridos lectores, si los 4 millones de españoles que deciden ir a Marruecos cada año, se plantean acortar sus estancias en ese país, para ir unos días a Ceuta o a Melilla, esto les supondría un respiro trascendental. Sin duda, ayudaríamos a la economía de nuestras ciudades autónomas que siempre están dependiendo de tormentas, enfados y desplantes. Hay que fomentar juntos esta fortaleza, somos un país que sabe de buen turismo.

Voy totalmente en serio al proponerlo y espero poder argumentar en estas páginas que el viaje merece la pena.  También me gustaría que podamos demostrar que los ciudadanos corrientes no necesitamos a nadie, ni a políticos, ni a demagogos. Solo necesitamos tener un plan personal, algo de dinero para gastar y ganas de acompañar y conocer de verdad la ciudad de Ceuta y a los ceutíes.

Me preguntaréis, ¿qué podemos hacer en Ceuta?

Aquí os cuento mi experiencia. Yo estuve el año pasado y puedo contar mis sensaciones. Estuve una semana en septiembre. Fue una experiencia fantástica en todos los sentidos.

Por supuesto, Ceuta es primer mundo, con los mejores estándares de limpieza y seguridad que podáis encontrar. Tiene más atractivos que tantos destinos cutres que se promocionan por tierra, mar y aire. El clima, la calle y la gastronomía no son los menores. Por no mencionar las compras, con unos precios muy competitivos debido a las ventajas fiscales. Pasear por la ciudad, salir en barco a ver cetáceos o tomar el sol en la playa lo son.

Algunos lugares que me encantaron:

Comenzamos por el traslado en barco que te lleva desde Algeciras a Ceuta, y desde allí, un paseíto hasta el centro. En la oficina de turismo nos ofrecieron una serie de visitas gratuitas que promueve el Ayuntamiento: unos baños árabes, de los siglos XII-XIII, el Museo de la Basílica Tardorromana, que son restos de una basílica cristiana de finales del siglo IV, y otros tantos.

Las Murallas Reales son uno de los lugares históricos más emblemáticos de la ciudad. Puedes recorrer sus fortificaciones y disfrutar de las vistas. Encontrarás la Puerta Califal.  De las Murallas Reales, un paseo por el centro histórico de la ciudad, que te lleva a la Plaza de África, uno de los espacios más emblemáticos de Ceuta, junto a la Catedral y el Palacio de la Asamblea y de aquí, vamos al Mirador Punta Almina, un excelente lugar para contemplar el Mediterráneo y el Estrecho de Gibraltar.

También podemos visitar las Murallas Meriníes, restos de la época medieval que permiten conocer la historia musulmana de Ceuta.

Ceuta tiene estupendos miradores, el Mirador de Isabel II que ofrece unas vistas panorámicas muy bonitas de la ciudad y sus alrededores. El Mirador de Benzú, interesante para disfrutar del paisaje y de las vistas hacia la zona del Estrecho.

Parece mentira, pero también puedes disfrutar de la naturaleza, el Monte Hacho, y sus vistas panorámicas o una tarde de playa si vas al Tarajal, por ejemplo, para relajarte junto al mar.

También disfrutar del Parque de San Amaro: un espacio verde agradable para pasear.

Algo que no se ve en otros lugares son los fortines, existe la ruta de los 7 fuertes y museos que visitar: la Fundación Museo del Mar de Ceuta, dedicado al Estrecho, el litoral y la biodiversidad marina, el Museo de la Legión que cuenta su historia, con uniformes, banderas, fotografías y documentos. Lo enseñan unos magníficos anfitriones que trasmiten su compromiso y su pasión. El Fuerte Desnarigado, otro museo militar dentro de una fortificación del Monte Hacho. O la Sala Museo de Regulares, dedicado a la historia de las Fuerzas Regulares.

Pero además tiene muchas cosas que ver, por ejemplo, una salida en barca para ver a los delfines cruzando el Estrecho o por la tarde, pasear, e ir de compras por la Calle Real, una de las principales calles comerciales y el Paseo del Revellín: zona muy animada, con comercios, cafeterías y edificios representativos.

Ceuta es un museo escultórico al aire libre, con muchas obras repartidas por calles, plazas y paseos. Así que podemos hacernos una foto con la estatua de Hércules y fijarnos en este sin fin de esculturas maravillosas que salpican la ciudad.

Si solo te apetece caminar, ir por el paseo de las Palmeras, es un agradable paseo para pasear junto al mar y disfrutar de las vistas.

Cuando los responsables terminen de solucionar esta vergonzosa invasión y por fin le devuelvan la seguridad que tenía, yo propongo ir a disfrutar la ciudad como hice yo y como volveré a hacerlo.

Si queremos salvar a Ceuta para España, lo mismo que a Melilla, hay que ir allí, porque su economía depende en gran parte de nosotros y desde luego, vale la pena cuidarla.

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