Hablemos de la transparencia y buen gobierno de una organización de pacientes, algo tan importante como la profesionalización de su trabajo.
Uno de los primeros aspectos que debe tener muy presente una organización de pacientes es la ética y la transparencia, las ONG pueden fortalecer su impacto y contribuir de manera más efectiva a la construcción de un mundo más justo y equitativo, la defensa de los derechos de los pacientes debe ser su prioridad, pero sin descuidar algunos aspectos.
Como dice la frase: “La mujer del César no solo debe ser honrada, sino también parecerlo”. La frase ha trascendido a lo largo de los siglos y se utiliza para expresar la importancia de la apariencia de integridad y honestidad, especialmente en organizaciones sin ánimo de lucro y ONG, con relevancia pública. No basta con ser honesto, sino que también es fundamental parecerlo para evitar cualquier sombra de duda.
Una de las áreas que hay que tener especial vigilancia es la de la financiación, teniendo en cuenta las fuentes y su distribución.
Además de la transparencia, no debemos obviar la distribución de los ingresos y es que depender en gran medida de un único financiador, especialmente cuando este aporta más del 30% de los ingresos de una ONG, conlleva riesgos significativos que pueden comprometer la sostenibilidad y la independencia de la organización.
Aspectos como: vulnerabilidad financiera, pérdida de independencia, riesgo reputacional de la sospecha.
La percepción de dependencia excesiva puede generar dudas sobre la integridad y la independencia de la ONG por lo que es recomendable tener en cuenta ciertos aspectos.
‘La defensa de los derechos de los pacientes debe ser su prioridad, pero sin descuidar algunos aspectos’
Diversificar las fuentes de financiamiento para reducir la dependencia de un solo donante:
Establecer políticas claras de transparencia y rendición de cuentas.
Mantener una comunicación abierta y transparente con todos los donantes.
Buscar otras fuentes de financiación, como donaciones de particulares, subvenciones de otras organizaciones, o incluso la búsqueda de generar ingresos propios.
Desgraciadamente las dificultades de las organizaciones de pacientes se ven aumentadas con esa falta de ética y desventaja frente a este tipo de gestión y gobierno que ensombrece al resto de ONG tradicionales y que canibalizan cualquier actividad o iniciativa modesta que puedas desarrollar.
Las organizaciones de pacientes, trabajamos en muchas ocasiones con todo en nuestra contra, nos enfrentamos a una enorme cantidad de dificultades y nunca perdemos el aliento por las causas que creemos justas, por eso también con el mismo ánimo y energía, debemos exigir y reclamar el buen gobierno y transparencia de nuestras organizaciones.
Y finalizo con la frase: «El fin no justifica los medios».
Un principio ético que se opone a la idea de que cualquier acción, incluso si es inmoral o ilegal, puede ser justificada si el resultado final es deseable. En otras palabras, no importa cuán bueno sea el objetivo, no se pueden utilizar métodos malos o injustos para alcanzarlo.