Días Internacionales

Día Mundial del Ictus 2015

El Ictus es una enfermedad cerebrovascular.Qué es

El ictus es una enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. También se la conoce como Accidente Cerebro Vascular (ACV), embolia o trombosis. Un ictus ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es taponado por un coágulo u otra partícula. Debido a esta ruptura o bloqueo, parte del cerebro no consigue el flujo de sangre que necesita. La consecuencia es que las células nerviosas del área del cerebro afectada no reciben oxígeno, por lo que no pueden funcionar y mueren transcurridos unos minutos.

Hay muchos factores que aumentan la posibilidad de padecerlo. Entre ellos, la edad (a partir de los 55 años, cada década dobla el riesgo de padecerlo), la herencia familiar, tener la presión sanguínea elevada, fumar, padecer diabetes, padecer enfermedad cardíaca y consumir alcohol o drogas.

Ictus, principal problema de salud en España: más de 130.000 personas sufren uno cada año

En concreto, más de 130.000 personas sufren un ictus cada año. De éstos, el 30 por ciento fallece, y el 40 por ciento queda discapacitado, lo que convierte al ictus en la primera causa de discapacidad de nuestro país.

La Dra. Garreta , presidenta de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), señala que “Los médicos rehabilitadores tenemos por delante el gran reto de atender a miles de personas que se quedan discapacitadas cada año con problemas de parálisis, desequilibrio, trastornos del habla, déficit cognitivo y dolor, entre otros”.

Espasticidad

La espasticidad es un trastorno que puede producirse por culpa del ictus, y que consiste básicamente en el aumento de tono de uno o varios músculos que no son capaces de relajarse, dando lugar a posturas forzadas, un estado permanente de rigidez y espasmos musculares involuntarios que provocan dolor y dificultad para realizar actividades cotidianas.

La espasticidad suele aparecer un mes después de haber sufrido un ictus, sin embargo, algunas personas lo desarrollan hasta seis meses después. “Los pacientes con espasticidad que acuden tarde al médico o especialista, ya sea el rehabilitador o el neurólogo, a menudo presentan cuadros muy evolucionados y con mayor deformidad”, afirma la Dra. Garreta. Por ello, “saber detectar a esos pacientes que han sufrido un ictus y que tienen un mayor riesgo de desarrollar espasticidad permitiría iniciar tratamientos de manera precoz y evitar complicaciones secundarias. Por este motivo es fundamental que los médicos de Atención Primaria tengan un amplio conocimiento sobre la espasticidad, sus complicaciones y los tratamientos disponibles para que los pacientes y sus cuidadores puedan acceder a ellos cuanto antes y así mejorar su calidad de vida”, destaca. 

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