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Cómo evitar que la lectura en smartphones y tablets no dañe nuestra vista

Leer con una tablet

Utilizar el dispositivo en horizontal, ajustar el brillo o mantener la distancia correcta son algunos de los hábitos que pueden proteger nuestra vista de las pantallas

 

En plena hora punta de cualquier gran ciudad podemos encontrar a multitud de viajeros con la mirada centrada en sussmartphones y tablets. Desde los ebooks hasta los emails, pasando por los mensajes o las últimas noticias, cada vez son más las horas que dedicamos a leer textos en dispositivos electrónicos. Pero… ¿es bueno para nuestros ojos?

“Más allá del soporte  que empleemos para leer, es determinante el uso que hacemos de él. Un libro electrónico mal utilizado puede ser más perjudicial par a la vista que un smartphone o una tablet”, explica el Dr. Hurtado, director médico de Clínica Rementería. Por ello, y con motivo del Día del Libro, Clínica Rementería, institución médica madrileña referente en oftalmología, ofrece  consejos clave para que las lecturas en smartphones y tablets no dañen nuestros ojos.

-          Tamaño de la pantalla: sin duda, la superficie sobre la que se muestra el texto es fundamental, no solo en términos de calidad y resolución, sino también en cuestión de tamaño. Cuantas más pulgadas tenga nuestra pantalla, más cómoda será nuestra lectura.

-          Posición: aunque  el tamaño de la pantalla no es algo que podamos modificar a nuestro antojo, está demostrado que si utilizamos el terminal en horizontal nuestra vista sufrirá menos, puesto que el enfoque tiene mayor continuidad al no afrontarse a tantos saltos de línea.

-          Brillo: la concentración en la lectura que nos ocupa puede reducir la frecuencia de nuestro parpadeo, lo que puede  generar sequedad ocular, además de la fatiga ocular propia de la exposición prologada a las pantallas de retroiluminación LCD. Para evitar estos síntomas, es importante que ajustemos el brillo de nuestra pantalla hasta que éste sea cómodo para una lectura de larga duración, sin que deslumbre. Por lo general, una buena franja sería entre un 30 y 50 por ciento de la intensidad máxima de la pantalla.

-          Distancia: todo dispositivo electrónico sobre el que realicemos una lectura, independientemente del tipo de pantalla, debe situarse a 30 centímetros de nuestros ojos, situándola por debajo de nuestra mirada. De esta manera estaremos cuidando no solo nuestros ojos, sino también la postura de todo nuestro cuerpo.

-          Fuente: la gran ventaja de los dispositivos electrónicos es que nos permiten ajustar el tamaño de Lafuente del texto a las necesidades de cada lector. Para encontrar la medida que más se adapta a tu visión, sitúa el terminal a 30 centímetros de tus ojos y amplía el tamaño de las letras hasta que la lectura resulte cómoda.

Además, si se trata de una lectura prolongada, los expertos oftalmólogos de la Clínica recomiendan realizar un esfuerzo voluntario por parpadear, así como utilizar las gafas si el lector  es usuario de ellas, incluso cuando utilice su Smartphone. Si sentimos síntomas como sequedad ocular, visión doble, sensación de quemazón o cefaleas, debemos acudir al oftalmólogo para que revise nuestra vista y nos aconseje cómo evitar  estos problemas.

Poniendo en práctica estos simples consejos, evitaremos que la lectura en aparatos electrónicos dañe nuestra salud visual. 

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